ARTÍCULOS

Para retornar a la página principal pulsa Página principal

Para ver más artículos siguiente pulsa

  Artículo 1, Artículo 2, Artículo 3,Artículo 4,Artículo 5, Artículo 6 , Artículo 7, Artículo 8,  Artículo 9, Artículo 10, Artículo 11, Artículo 12 Artículo 13, Artículo 14  Artículo 15 Artículo 16 Artículo 17  Artículo 18 Artículo 19 Artículo 20     Artículo 21  Artículo 22 Artículo 23   Artículo 24  Artículo 25 Artículo 26 

Artículo 27  Artículo 28 


ARTÍCULO 9

L’EFERVESCÈNCIA SOCIAL

      DELS ANYS 20 (versión 2),

      Barcelona 1917- 1923

                                                                                               -Crònica-

  Manel Aisa

  Edita: Ateneu  Enciclopèdic Popular de Barcelona

  Barcelona, novembre  1999

  AEP/CDH-S

  Passeig Sant Joan  26 ,1er 1ª

   08010 Barcelona

   Tel y Fax: 93-265-05-8

 

 PRESENTACIÓN

Desde la reconstrucción del Ateneu Enciclopèdic Popular de Barcelona siempre hemos sentido la necesidad de recuperar aquella memoria que casi siempre ha sido silenciada, olvidada y tergiversada  y no es fácil el camino ya que nuestros pequeños granos de arena casi siempre se pierden en la vorágine de una sociedad que hace oídos sordos y tiene los ojos vendados a aquellas historias de un pasado que todavía debía estar latente al menos en la memoria de aquellos que por  tradición generacional no debieron olvidar.

Sin embargo nuestro apasionamiento por la historia contemporánea nos incita a recuperarla con el afán de compartir, - con aquellos que se presten a ello- el legado histórico de un pueblo que luchó en ocasiones  por su supervivencia y en otros momentos  porque creyó que se podía construir un mundo diferente, donde poder compartir sus riquezas en igualdad de condiciones.

Y esto no debe ser más que nuestro pequeño reconocimiento y homenaje, lleno de agradecimiento y gratitud a anteriores generaciones de hombres y  mujeres que fieles a sus convicciones, supieron decir No, a las grandes injusticias de su tiempo.  

La Barcelona del primer tercio de siglo fue una ciudad convulsionada por una sucesión de acontecimientos que en cadena provocaron una situación de constante enfrentamiento entre una población obrera tremendamente machacada, que apenas tenía derechos y sí muchos deberes y una burguesía que a toda costa quería mantener sus privilegios, guarneciéndose entre la Iglesia,  el ejército y cuantos instrumentos creyó menester crear ( Somatén, Sindicato Libre, etc.) para aplastar a un pueblo obrero casi siempre indefenso, que no tuvo más remedio que organizarse como mejor sabía, empleando el apoyo mutuo y la solidaridad.

La exposición  -L’ efervèscencia social dels anys 20, Barcelona 1917-1923- esta basada en el texto (Crónica) que aquí presentamos, que tiene como precedente los hechos de la Semana Trágica y el porque de una población barcelonesa que disconforme con defender los intereses de la oligarquía española en la guerra de Marruecos, no acepta que sus hijos mueran impunemente en el Norte de África. La creación de la CNT como un instrumento de los obreros a nivel estatal para no sufrir o corregir las malas interpretaciones del gobierno de Madrid que aprovecho los sucesos de la Semana Trágica para acusar a Cataluña de separatismo, nada más lejos de la realidad. La injusta muerte de Ferrer i Guardia  como chivo expiatorio de una España muy ancestral y oligárquica.

La burguesía catalana que hizo grandes fortunas durante la Primera Guerra Mundial y sin embargo no supo ni quiso que los obreros tuvieran la oportunidad de mitigar el hambre, antes al contrario, se protegió con bandas de matones que aprovechaban cualquier evento para provocar y enmarañar el tejido social.

Bravo Portillo, El fichero Lasarte, La ley de fugas, El Barón de Koenning,  Arleguí y Anido, el Somatén, el Sindicato Libre, la policía, el ejército,  todo  pensado para aplastar a aquellos que en principio no eran más que: un tornero, tipógrafo,  mecánico fresador, barbero, cerrajero, albañil y cuantos oficios puedan haber. Sin duda demasiada represión para un pueblo que tuvo que defenderse como pudo,  por la dignidad de una causa más justa.

                                                                                                                             Manel Aisa Pàmpols

 

               CRÉDITOS  EXPOSICIÓN

     L’Efervescència social dels anys 20, Barcelona 1917-1923

Organiza: Ateneu Enciclopèdic Popular.

Documentación: Centre de Documentació Històrico-Social

Inauguración  Centre Cívic Fort Pienc , Barcelona 10 de noviembre de 1999

Coordinación y soporte documental:     Manel  Aisa

Diseño y montaje:  Montse  Jurnet

Fotocopias: Copy-Ros

Texto :Manel Aisa Pàmpols

 Traducción catalán:  Ramon Gabarrós

Colaboran:  Assumpta Verdaguer

                      Juanjo Alcalde

                      Carles Sanz

                      Adolf Castaños

                       Andreu Aisa

                      Antonio Hidalgo

                      Víctor  Arellano

El Sindicalismo revolucionario, Los años del pistolerismo

                                Barcelona 1909- 1923

 

A raíz de los continuos conflictos bélicos en que se veía involucrado el ejército español  en el Protectorado Marroquí, era frecuente la llamada a quintas incluso de los reservistas y julio de 1909 no fue una excepción cuando el ejército español sufrió una severa derrota conocida como el Barranco del Lobo.

Así pues el hecho de ser reclutados para la guerra del Rif, provocaba un gran malestar entre los obreros del estado  español, que no veían en la guerra del Protectorado Marroquí  más que el mantenimiento de los privilegios de algunas familias de la aristocracia española y sus intereses económicos en el protectorado, como era el caso del Conde de Romanones o los Marqueses de Comillas y Castellflorite que tenían el soporte de los Jesuitas.

A menudo en el puerto de Barcelona  no era extraño ver a la Marquesa de Comillas repartiendo escapularios a los soldados poco antes de embarcar. A todo ello, los obreros  encima tenían que añadir y soportar la distinción que provocaba el pago de cuota, unas 2000 pesetas de la época, que naturalmente liberaba de la mili o en este caso de la guerra a los hijos de la burguesía que sí podían permitirse el lujo de abonar la cantidad requerida, mientras las familias obreras no  disponían ni por asomo del suficiente dinero para hacer frente a dicha cuota.

En aquel  verano de 1909 una vez más el Gobierno por medio de su ejército echó mano de los reservistas catalanes, muchos de los cuales contaban ya con una familia hecha, además de ser  el llamado a filas el único sostén económico familiar.  En este ambiente, estalló lo que luego históricamente será  conocido como la Semana  Trágica el 26 de julio hasta el  1 de agosto de 1909 (1).

Pero desde Madrid el gobierno de la nación trataría de desfigurar su contenido y presentar al resto de los pueblos de España, los sucesos de Barcelona como una provocación y una rebelión del separatismo catalán.  Nada más lejos de la realidad de los hombres que estuvieron al frente de las barricadas, una vez fueron abandonados incluso por los políticos republicanos radicales,  que  al   percatarse de la magnitud del conflicto desaparecieron de la escena política dejando a su suerte a los obreros catalanes.

El enfrentamiento y la represión será dura y muy desigual, con 104 civiles muertos más 7 militares, 4 de Cruz Roja y 3 sacerdotes, incendiados 52 edificios religiosos  y la detención de más de 2000 personas, de las cuales 17 fueron condenadas a muerte, aunque sólo se ejecutaron 5 condenas  y 59 cadenas perpetuas.

Sin embargo el gobierno de Antonio Maura necesitaba una cabeza de turco y de nuevo se les presentó la ocasión como anillo al dedo, para implicar a Francisco  Ferrer i Guardia en los sucesos de julio de 1909, sin duda sus métodos pedagógicos hacían daño al sistema burgués y a la enseñanza católica  y castrense que se impartía en  el contexto  de aquella España profunda que todavía lloraba la pérdida de las Colonias.

Pese a todo, Ferrer i Guardia  pudo demostrar que en ningún momento estuvo en Barcelona en aquel mes de julio de 1909,  pero estaba prescrito que el Estado, una vez más dirigía toda su cólera  hacia  el fundador de la Escuela Moderna.

En definitiva, no era más que el miedo que se tenía a los métodos que empleaban en la enseñanza las Escuelas Laicas y como cabeza visible de ellas  La Escuela Moderna, lugar donde se cuestionaba entre otras cosas, la religión y conceptos tan básicos para el capital cómo, el egoísmo, la propiedad, etc., además del contacto permanente con la naturaleza y la no distinción de sexo en las aulas, lo que provocaba irritación en una sociedad  anclada en el pasado y muy influenciada por el clero.

Así  se llega días después el  2 de agosto de 1909, cuando los obreros derrotados  vuelven al trabajo, continúa la represión en forma de juicio militar. El  primer proceso será contra la persona del anarquista Ramón Baldera Aznar que será condenado a cadena perpetua.

El 6 de agosto es nombrado como nuevo Gobernador Civil de Barcelona, Evaristo Crespo Azorín en sustitución de Ossorio y Gallardo.

Durante todo este mes de agosto y septiembre de 1909 es constante la celebración de juicios militares sumarísimos.

El 31 de agosto es detenido Francisco Ferrer cuando iba camino de Francia. El 9 de octubre empieza a celebrarse el juicio sumarísimo contra Ferrer en las dependencias de la cárcel Modelo de Barcelona.

4 días más tarde, 13 de octubre de 1909 ya sentenciado Ferrer y  pese a las grandes manifestación de Europa y América donde se pide la Libertad de Ferrer, esta es desoída y fusilado Francisco Ferrer i Guardia por el aparato estatal, en los fosos del Castillo de Montjuich.

La misma suerte correrían otras cuatro personas  Ramón Clemente, Antonio Malet, Josep Miquel Baró, Eugenio del Hoyo y otros  muchos que conocieron el destierro y la cárcel.

El 18 de octubre 1909 cuando ya nada se puede hacer por Ferrer y demás ejecutados, empieza en las Cortes un debate político sobre el caso Ferrer  que dos días después, el  21 de octubre llevará a  Alfonso XIII  a aceptar la dimisión del Gobierno de Maura y pide a Segismundo Moret la formación de un nuevo gobierno liberal.

Mientras tanto muchos de los miembros de la Escuela Moderna son enviados al  destierro en tierras de Aragón (Huesca) donde  las  mujeres libertarias Teresa Claramunt, Antonia Trigo, Teresa Nogués, continúan  su lucha denunciando la guerra, organizando mítines y manifestaciones  contra la campaña del ejército español en Marruecos, por lo que  serán detenidas y juzgadas en Zaragoza con una  condena de  cuatro años de Cárcel.(2)

No será hasta el 7 de noviembre de 1909 cuando  se restablecen las garantías constitucionales en Barcelona y Gerona suprimidas desde los primeros días de la revuelta del mes de julio.

El 3 de febrero de 1910 se restablece la normalidad de las Escuelas Laicas en Barcelona, excepto la Escuela Moderna de Ferrer que continúa cerrada desde 1906 cuando el atentado de Mateo Morral a Alfonso XIII en el día de su boda.

6 días más tarde, el 9 de febrero cae el gobierno de Segismundo Moret y es José Canalejas el encargado de formar nuevo gobierno de la nación en Madrid.

El 15 de junio de 1910 en la apertura del Congreso, Canalejas anuncia la Ley del Candado que no se discutirá en Cortes hasta meses más tarde, este proyecto de ley trata de crear una nueva reglamentación de las asociaciones clericales, con el fin de desargumentar la posición de los partidos radicales, aunque no así lo entendieron la Iglesia y la oligarquía que vio en  la ley una intromisión del gobierno en los asuntos eclesiásticos.

El 22 de junio de 1910 en un intento de venganza, el joven de 18 años  Manuel Possa atenta contra Antonio Maura a la llegada de éste a Barcelona, camino de sus vacaciones en Mallorca, los hechos se produjeron en el apeadero de Gracia, resultando Antonio Maura herido leve  en una pierna y detenido Manuel Possa.

Volviendo al hilo de la Semana Trágica y tras las tergiversaciones de que fue objeto el obrerismo catalán en julio 1909. "Solidaridad Obrera" asociación de ámbito provincial, creada en 1904, que se nutría de republicanos, socialistas y anarquistas, convocó un congreso  los días 30-31de octubre y 1 de noviembre  de 1910, al cual invitó a diversas delegaciones  y organizaciones del resto de Catalunya y España con el objetivo de constituir una organización sindical de ámbito estatal capaz de interrelacionarse entre sí, con el claro objetivo de conocer la realidad social de cada rincón de España. Así nacía la CNT en noviembre de 1910 siendo su primer secretario general Josep Negre y a propuesta del republicano Lostau, que se articulará como una  Confederación de sindicatos.

Casi un año más tarde, los días 8 al 10 de  septiembre de 1911 la CNT celebraba en Barcelona su primer congreso, pero inmediatamente la CNT entra en su primera clandestinidad, el 16 de septiembre de 1911 cuando debía celebrar un Miting en el teatro de la Marina, - donde tiene previsto solidarizarse con la huelga General que en aquellos momentos se estaba  viviendo en Bilbao- prohibiéndose el acto y a la organización convocante, la CNT, por orden del  Gobernador Portela Valladares, fueron detenidos sus principales militantes (3),  y otros deberán partir hacía el exilio en  Francia.

En este  1er. Congreso de la CNT,  se acordó que el Comité Nacional debía trasladarse a Zaragoza pero la nueva situación de clandestinidad hizo  inviable llevar a la práctica lo acordado,  por lo que  fueron de nuevo los anarquistas barceloneses quienes con el tiempo tomaron de nuevo las riendas de la reorganización de la Confederación, siendo  Francisco Jordán y Francisco Miranda los que asumieron de nuevo y en plena clandestinidad  la Secretaría del C.N. de la CNT.

El 29 de diciembre de 1911 son devueltos los bienes incautados a la Escuela Moderna, se hará cargo de ellos Lorenzo Portet y los demás podrán volver del destierro, como Anselmo Lorenzo que de nuevo iniciará la segunda época de las Publicaciones de la  Escuela Moderna.(4)

Ya en 1912 el tema del "amor libre" se había  tratado con detenimiento desde varias revistas libertarias sin embargo la sociedad civil era incapaz de asimilar estos avances sociales, de relación mutua y libre acuerdo, en este contexto tan difícil,  la anarquista Rosario Dolcet se une libremente con su compañero sentimental lo que ocasionará todo un escándalo popular.

El 12 de noviembre de 1912 es asesinado José Canalejas por el libertario Manuel Pardiñas, dos días después el conde de Romanones formará un nuevo gobierno.

A comienzos de 1913 (23 de enero) una ley elaborada por el Conde de Romanones permite que los presos cenetistas empiecen, poco a poco a salir de las cárceles y retornar a una cierta normalidad sindical, a raíz de esta nueva ley, dentro de la CNT se abre un debate sobre continuar en la clandestinidad o aceptar la legalidad, por este motivo en Catalunya se celebrará un Pleno Regional los días 23-24-25 de enero en el Centro Obrero de Barcelona (5)   donde se discutirá y se resolverá volver a la legalidad.

En abril de 1913 se produce un intento de atentado contra el Rey Alfonso XIII en Madrid, siendo detenido in situ  el anarquista Sancho Alegre, al cual  en  Consejo de Guerra se le condenó a muerte, aunque poco después se le conmutó la pena.

La primera guerra mundial que se inicia en agosto de  1914 conlleva un debate en España entre aliadófilos y germanófilos, mientras que en  el movimiento libertario europeo y también en España, el debate se centra entre los aliadófilos y los pacifistas (no beligerantes), con una clara disposición  pacifista y antiviolencia, postura ésta  que acabará por imponerse ante la irracionalidad de cualquier guerra, los pacifistas en la vecina Francia estaban impulsados  por el anarquista  Louis Lecoin.

Por aquellos días la catalana Rosario Dolcet que se encuentra en París exiliada por una huelga del Textil, habida en Sabadell en 1913, hace campaña antimilitarista por lo que debe de esconderse y huir de la capital  ya que la gendarmería corre tras ella.

Sin embargo la nueva situación en Europa favoreció a la oligarquía española y en gran medida a la burguesía catalana, el enriquecimiento fácil  conoció su máximo esplendor gracias al infortunio europeo, sectores como el textil y el metal obtuvieron grandes carteras de pedidos y su respectivo beneficio económico, pero esta acumulación de trabajo y capital  no repercutió  en ningún momento  en los obreros, que continuaron  cobrando salarios que apenas cubrían las necesidades más elementales, así cada día era más  grande la  bolsa de los "Sin Pan".

En definitiva en una España teóricamente más rica el español medio o de clase baja era cada día más pobre.

Una vez avanzado el conflicto bélico, los obreros catalanes continuaron  siendo poco favorecidos económicamente, pero sí vilmente explotados e humillados. Mientras veían la pomposidad, la ostentación y los lujos estridentes  de que hacía gala la burguesía catalana en sus correrías y juergas nocturnas en la Rabassada, American Lake de Gavà, Lyon d'Or, el Edén, Maison Doreé, etc.

Angel Pestaña nos describe muy bien la situación de aquellos años cuando nos dice: El dinero corrió a raudales, y paralela a esta corriente inagotable, creció el deseo insaciable de poseerlo. La satisfacción de vanidades y de concupiscencias empujaba poco a poco hacia ese camino, y como no resultaba materialmente muy penoso ganar unas cuantas pesetas, con que satisfacer esos vicios y esas concupiscencias, de aquí que muchos se inscribieran al servicio de uno o de otro beligerante. (6 )

A todo ello, mientras duró la cruel guerra mundial, Barcelona se convirtió en refugio de amplias capas de la sociedad europea, es decir, desde sectores obreristas, pacifistas, desertores, hasta hombres y mujeres de los movimientos culturales y  artísticos europeos, como por ejemplo Francis Picabia, pero sobretodo completando este abanico nos encontramos con el  submundo del espionaje industrial y político, con el exponente máximo de la figura del Barón de Koenning. No es extraño ver como Barcelona se convirtió en  la capital mundial del espionaje. E incluso por parte de la burguesía catalana,  se acusó a la CNT de estar subvencionada por el gobierno alemán que trataba a toda costa de crear conflictos en las fábricas catalanas que mayoritariamente trabajaban para los aliadófilos.

Mientras tanto moría en la calle Casanovas (nº 32, 2º2ª)de Barcelona el abuelo del anarquismo español,  Anselmo Lorenzo el 30 de octubre de 1914, este es un hecho de gran conmoción y trascendencia para el movimiento obrero  catalán, ya que con la desaparición de la figura del abuelo, se pierde también al apóstol de la tolerancia, aquel gran hidalgo que era capaz de aglutinar a todas las tendencias del obrerismo.

Durante este tiempo 1914/15 empiezan de nuevo a aparecer regularmente las publicaciones libertarias como Solidaridad Obrera, Tierra y Libertad, Bandera Roja,  etc.

En 1915 es nombrado Secretario del C.N. de la CNT, Manuel Andreu, que además elaboraba prácticamente solo el periódico Solidaridad Obrera.

En Mayo de 1916 José Borobió será nombrado director de Solidaridad Obrera cargo que desempeñará durante una temporada, volviendo a ocupar el mismo en 1917.

En 1916 UGT y CNT firman, el día 9 de diciembre  en Zaragoza una alianza revolucionaria, e incluso hombres como Salvador Seguí que están por la unidad sindical intentan una fusión de ambas sindicales que no llegó nunca a plasmarse.

El 18 de diciembre de 1916 estallará la "Huelga General de la Subsistencia" en toda España, que en Barcelona será seguida por los obreros mayoritariamente excepto en los tranvías que iban fuertemente custodiados por la Guardia Civil. El Comité de huelga estaba instalado en el Centro Obrero de la calle Mercaders nº25.  La huelga duró un día al establecerse un pacto entre el gobernador y los cenetistas,  que consistía en la puesta en libertad de los detenidos incluidos director y redactores de Solidaridad Obrera, detenidos unos días antes, acusados de incitación a la huelga.(7)

En 1917 es propuesto para director de "Solidaridad Obrera" Felip Cortiella, pero éste rechaza la propuesta al no aceptar los cenetistas que "Solidaridad Obrera" se convierta en un periódico Bilingüe, Castellano /Catalán,  quedaba implícitamente abierto dentro del movimiento libertario un  falso debate sobre "el Internacionalismo" de las lenguas todavía (creemos) no superado.

El 5 de marzo de 1917 en un artículo aparecido en "Solidaridad Obrera" el Comité Regional de la CNT con Salvador Seguí al frente presenta su dimisión del cargo.

El 27 de marzo del 1917 a la salida del Miting celebrado en la casa del pueblo de Barcelona los oradores del acto, Salvador Seguí, Angel Pestaña y Angel Lacort serán detenidos por unos días.

El 30 de marzo de 1917 se celebra un juicio contra Angel Samblancat por injurias y escarnio a la religión católica.

Este año de 1917 será también un año compulsivo para el país. Hacia mediados de marzo el gobierno de la Monarquía estaba presidido por García Prieto y su Ministerio de Defensa por el general Aguilera, mientras que dentro del ejército había una corriente que agrupaba la mayoría de los militares que chocaba frontalmente con los organismos del Ministerio de Defensa, el jefe más importante de este movimiento militar era el coronel Benito Márquez destinado en la Plaza de Barcelona, que el 25 de mayo de 1917 fue detenido junto a algunos de sus hombres y encerrados en el Castillo de Montjuich, cinco días más tarde  el 1 de junio estalla casi como una bomba en los círculos políticos la declaración de la "Junta de Defensa", pidiendo la libertad de Márquez y de sus compañeros además de proclamar los grandes valores morales y patrióticos de la patria, respetando a  la Monarquía vigente, pero cuestionando  el desviacionismo del gobierno que preside en estos momentos García Prieto.

El Gobierno no pudo más que ceder a las presiones, poniendo en libertad a los detenidos mientras  dimitían en pleno, siendo reemplazado por un nuevo Gobierno formado por Eduardo Dato.

Desde Catalunya la Lliga de Francesc  Cambó acogerá con simpatía al movimiento de la "Junta de Defensa Militar" a pesar que unos años antes fueron éstos mismos militares,  los que asaltaron la redacción de los periódicos "Cu-Cut" y "La Veu de Catalunya". Sin embargo y por supuesto, republicanos, socialistas y anarquistas de Barcelona acogerán con mucho recelo toda manifestación militar.

El 9 de Julio muere de un disparo en el abdomen, el Presidente del Sindicato de Fumistas y similares de la CNT, Josep Climent, los hechos ocurrieron en la calle La Luna muy cerca del local social  obrero.

En esta España compulsiva el Conde de Romanones pide al Rey que disuelva el Congreso, lo que provoca el malestar de los diputados sobre todo de sectores izquierdistas o nacionalistas, así se convoca una reunión en Barcelona conocida como la Asamblea de Parlamentarios que después de varios intentos logra reunirse el 19 de julio en el Palacio de Bellas Artes de Barcelona, esta asamblea tratada de ilegal por el Gobierno de Eduardo Dato será prohibida por el gobernador civil de Barcelona Sr. Matos, en una entrevista que tendrá con el nombrado presidente de la asamblea Raimundo de Abadal.

El 13 de agosto de 1917 estalla la Huelga General en toda España, que en Madrid tiene su comité de huelga  formado por  Francisco Largo Caballero, Daniel Anguiano, Julián Besteiros, Angel Saborit que poco después serán detenidos, todos ellos eran del Partido Socialista y de la UGT (8).

En Barcelona las barricadas cenetistas se instalaron sobre todo en el Raval, al menos así nos las describe Adolfo Bueso,  así por ejemplo, las  encontramos en las confluencias de las calles Cadena/Hospital, Cadena/San Pablo, Hospital/Pasaje San Bernardino, etc. El saldo de estos cinco días de huelga en Barcelona será de 17 muertos además de numerables detenciones.

Esta huelga provocó muchos despidos, sobre todo de los sindicalistas que habían tomado notoriedad en la misma, así tenemos el caso singular  del cenetista Elías García, que había sido  despedido de los Ferrocarriles MZA donde trabajaba,  aunque él cada mes se presentaba el día de cobro a las oficinas de su empresa  y a punta de pistola reclamaba y recibía su salario, por lo que al tercer o cuarto  mes el vigilante de la empresa y dos policías fueron a por Elías, en el enfrentamiento murieron ambos policías así como el vigilante, por lo que Elías García tuvo que huir a Francia.

A finales de este año de 1917 las Escuelas Racionalistas toman su primer impulso cuando Juan Roig Rodó se pone al frente de la Escuela Racionalista "La Luz" de la calle Alcolea de la barriada de  Sans, un año más tarde gracias al esfuerzo del sindicato Textil de la CNT, Puig Elías haría lo propio al inaugurar  la Escuela Racionalista Natura en la barriada del Clot.

A comienzos de 1918, el 8 de enero a las siete y media de la tarde es asesinado el empresario catalán Josep Albert Barret, siendo detenidos  varios cenetistas, cuando en realidad la trama se había iniciado en los despachos del espionaje alemán con la colaboración de Bravo Portillo, ya que al parecer la fábrica del Sr. Barret hacía espoletas de artillería para el ejército francés. Para este asesinato, Portillo recurrió al chantaje con Eduard Ferrer por aquel entonces presidente del Sindicato Metalúrgico de la CNT y éste ante la presión, se vio forzado a reclutar la mano ejecutora. A partir de aquel momento se convertiría en un asiduo confidente de Portillo.(9).

La represión se encauzó inmediatamente hacía los sectores cenetistas, por lo que a partir de aquel momento los anarquistas se agrupan por grupos de afinidad no sobrepasando nunca las 5 o 6 personas por grupo, actuando completamente al margen del sindicato  y con mucho sigilo recurriendo al sindicato en contadas ocasiones para recibir su apoyo.

Así el ex-comisario Manuel Bravo Portillo se convirtió  en el principal enemigo de los grupos de afinidad y de la CNT. A Angel Pestaña pronto le llega una documentación de puño y letra de Portillo  dirigida al Barón Von Rolland donde éste le da a conocer los barcos españoles cargados con productos para los aliados, con el fin evidente de que la flota alemana los pueda interceptar y torpedear.

Ya entrado el año de  1918 se celebra en Madrid la Conferencia Nacional Anarquista que será el embrión de la posterior FAI, mientras que en Barcelona se celebra el Congreso Regional de Sans los días 28,29,30 de junio y 1 de Julio en  el Ateneo Racionalista de Sans de la calle Vallespir 12,  de donde saldrá el proyecto de Sindicato Único  de Ramo e Industria  que agrupaba los diferentes oficios de un mismo sector.(sin embargo en este trabajo  para una mejor lectura  prescindiremos del adjetivo Único , al referirnos a los Sindicatos Únicos de la CNT).

El Miting de clausura de este congreso de la Regional Catalana se desarrolló desde el balcón del local del CADCI en plena  Ramblas  de Barcelona  donde intervinieron: Salvador Seguí, J.Mestre,  Angel Pestaña, Joan Peiró, Domingo Rueda,  Enric Rueda López y Pablo Ullod.

Unos días más tarde, concretamente el 5 de julio, reunidos de nuevo en asamblea de la Federación Local de CNT en Barcelona, Salvador Seguí será elegido nuevo Secretario del C.R. de la CNT en Catalunya.

Uno de los primeros mítines para explicar los acuerdos del Congreso de Sans lo organizó el Sindicato de Artes Gráficas en el Asiàtic de la calle Rosal 33 de la barriada del Poble Sec.

Con los acuerdos tomados en el Congreso Regional, hacía finales de año se hicieron varias Excursiones Propagandística por todo el territorio español, para explicar los acuerdos tomados en el Congreso (10).

En agosto de 1918 está declarada en huelga la fábrica CROS en su sede de Badalona, cuando el 26 de agosto  en manifestación los obreros piden la libertad de tres sindicalistas detenidos, la respuesta será la  carga policial donde mueren los cenetistas Pius Bel, Josep Gatell "Josepet",  Emilio Segarra, Francesc Terrades, y detiene y acusan  por instigar a los esquiroles  a Emilio Belmonte, Josep Poblet, Salvador Ruiz Pérez, mientras resultan heridos Francés Forcadell - al cual habrá que amputarle una pierna -, Manuel Licer y Andreu Navarro .

A finales de  aquel verano de 1918 la CNT contaba con medio millón de afiliados en Catalunya y  250.000 en el resto de España casi todos ellos en Andalucía.

En octubre de 1918 tiene lugar una reunión en Barcelona de intelectuales anarquistas que preside el entonces Secretario del Comité Nacional de la CNT Manuel Buenacasa, donde se discute  y valora el crecimiento espectacular del sindicalismo de la CNT y se decide seguir por el camino trazado y apoyar la autogestión de los obreros, que en estos momentos goza de una gran simpatía hacía el anarquismo.

La CNT influenciada y muy expectante por cuanto ocurría en Rusia, celebrará el 1er Aniversario de la Revolución Bolchevique con un Miting en el Teatro del Bosque el  24 de noviembre de 1918 en el que entre otros participan Bartolomé Fornells, Emili Mira, Joan Peiró, Salvador Seguí y Josep Viadiu.

Terminada la guerra en Europa los pedidos a las empresas catalanas  lógicamente dejaron de existir, lo que motivó una profunda crisis, que al igual que en toda Europa tenía aires de profundos cambios revolucionarios, los ecos de la revolución rusa latían cada día con más fuerza y la burguesía catalana temía que la situación rusa contagiara definitivamente al obrero catalán. A pesar de este nuevo miedo a la revolución que tenían los empresarios, hacía tiempo que  sabían muy bien, que su enemigo frontal a batir era sin duda, la CNT,  por ello decidieron separar a los obreros de la organización sindical CNT y para ello no se les ocurrió nada mejor que provocar  un pacto de hambre, poniendo en práctica el lock-out, que consistía en el paro forzoso provocado por la propia patronal. Pero  por el momento, los efectos de aquella nueva situación fueron lo contrario  de lo planeado  en los despachos de la  patronal, ya que  con el hambre, los trabajadores aún se acercaron más hacia las posiciones de la CNT. En consecuencia se produjo una división entre los patronos, estas discrepancias entre ellos, propiciaron una reunión en el Fomento del Trabajo Nacional donde las   dos tendencias patronales discutieron el problema, los unos encabezados por el constructor Joan Miró i Trepat ( gerente de la Sociedad Pavimentos y Construcciones) querían agredir  directamente a la cabeza de la organización sindical CNT,  mientras que los industriales textiles como Lluís Sedó y el Conde de Caralt querían elevar el nivel de vida de los trabajadores para que éstos se alejaran del sindicalismo. Ambas tendencias intentaron que el Gobernador Civil, González Rothwos escuchara sus argumentos,  pero éste que era un hombre  de paja impuesto desde Madrid sin ninguna iniciativa, apenas hizo nada para que la situación cambiara.

 

 

            Barcelona,  1919   un año compulsivo

 

                                 La huelga de la CANADIENSE

- La lucha del anarcosindicalismo -.

 

A principios de 1919 Barcelona era un hervidero de continuas huelgas, ya fuera por sectores industriales  o bien localizadas en pequeños talleres, así se encontraban en plena ebullición sectores como el metal, tipógrafos y los carpinteros, éstos últimos, en este mes de enero firmaron un acuerdo con la patronal, que  aceptaba el aumento de una peseta en los sueldos, además de que se conseguían por fin las 8 horas para los operarios y 8'30 horas para los aprendices, otro de los puntos conseguidos pasaba por garantizar un sueldo para casos de enfermedad. Sin embargo estos acuerdos difícilmente se aplicaban por parte de  las empresas.

El 2 de enero en plena huelga de tipógrafos es asesinado Julián Sailan Zuzaya frente a los talleres de Henrich y Compañía, sus compañeros cenetistas abrirán una suscripción para socorrer a viuda e hija.

El 4 de enero   la CNT inaugura un nuevo local en la calle del Olmo nº10 (11) principal donde se ubica el sindicato de la Construcción.

El 13 de enero la CNT celebra un Miting de Afirmación en el teatro del Bosque donde intervienen Paulino Díez (Secretario F.L.),  Fernando Castany (Metal), Calixto García (Arte Fabril), Angel Pestaña (Director Soli) y Salvador Seguí. Tanto Pestaña como Seguí centran su discurso en descalificar unas  afirmaciones hechas por Francesc Cambó en Madrid, sobre la situación de Barcelona, Clausuró el Miting   Seguí con un ¡Muera Cambó! , ¡Viva la Comuna! ( de París).

También a  principios de este mes de enero de  1919 y en plena campaña de la Mancomunitat por la Autonomía de Catalunya se produjeron diversos incidentes por la Ramblas y el casco antiguo, entre catalanistas y grupos españolistas,  lo que provocó que tanto el Gobernador como el Capitán General Joaquín Milán del Bosch pidieran al presidente del Gobierno Conde Romanones que suspendiera las garantías constitucionales en Barcelona, lo que se produjo  el 16 de enero de 1919.

Sin embargo y como siempre toda la represión recayó mayoritariamente sobre los obreros cenetistas, en vez de la burguesía y clase media catalanistas o españolistas, que a fin de cuentas eran quienes habían provocado los altercados. 

Así aquel  16 de enero fueron clausurados todos los locales confedérales, deteniendo a todo sindicalista que se encontraban en ellos o acudiendo a las casas de los más destacados llevándolos hasta la plaza Antonio López que era donde entonces se encontraba la jefatura de policía, para luego trasladarlos a la Cárcel Modelo,  a los barcos "Pelayo" y "Giralda"  que en el puerto de Barcelona cumplían la función de prisiones flotantes,  estableciendo el gobernador civil  la censura  en todos los periódicos, para que ninguna voz saliera en defensa de los detenidos.

La CNT una vez más  volvía a la clandestinidad aunque esta vez con su estructura  prácticamente intacta, saliendo a los pocos días de nuevo  el periódico Solidaridad Obrera, gracias a las gestiones que realizó  Daniel Rebull (David Rey) en Vilafranca del Penedés con un tiraje de 100.000 ejemplares que tenían su distribución asegurada. 

Aquel mismo día 16 de enero se había iniciado la que más tarde sería conocida como la "Huelga de la Canadiense", llamada así porque el principal accionista era el "Canadian bank of Commerce of Toronto". Los hechos se produjeron, poco más o menos cuando el consejo de administración en Canada pedía más beneficios y menos gastos, pero los  sueldos eran ya  muy bajos, el conflicto comenzó cuando el personal de oficinas empezó a organizar un Sindicato Independiente que el Gerente de la "Canadiense" Fraser Lawton nunca aceptó,  por lo que éste empleó su estrategia haciendo fijos a ocho empleados eventuales, con lo cual les rebajó el sueldo, éstos protestaron  con el argumento de que  a mismo trabajo, mismo sueldo, estas ocho personas eran precisamente los que habían organizado el Sindicato Independiente  dentro de la empresa, e inmediatamente  fueron despedidos por Lawton, cinco de éstos sancionados  pertenecían a la sección de facturación y sus compañeros en acto de solidaridad, el día 5 de febrero  se declararon en huelga.  Rompiendo la pluma y tirando los tinteros, se negaron a seguir trabajando hasta que se readmitiera a sus compañeros  dependidos, esto ocurría en plena Plaza Catalunya. Los 117 empleados de la sección de facturación se dirigieron hasta Gobernación para  hablar con el gobernador González Rothwos y éste les prometió que incidiría por ellos delante de la empresa, si volvían al trabajo, pero cuando éstos volvieron a la Plaza Catalunya se encontraron con fuerzas de la policía que les impedía el paso, no dejándoles entrar al interior del edificio, se produjeron diversos incidentes quedando todos ellos despedidos. Al día siguiente la noticia apenas apareció en la prensa, tan sólo una pequeña nota en el Diario de Barcelona. Pero la noticia corrió por Barcelona  como un reguero de pólvora.

Al cabo de 4 o 5 días los huelguistas  de la Canadiense  recurrieron a la CNT y ésta aceptó ponerse al frente del conflicto nombrándose un Comité de Huelga formado por varios de los despedidos y por miembros de la CNT cuya cabeza principal, era el joven Simó Piera.

Pronto la huelga se amplió a los empleados que hacían la lectura de los contadores, éstos se negaron a pasar por los locales y viviendas para leer los contadores, todos excepto un empleado que se llamaba Joaquín Baró.

La empresa recurrió a la contratación de esquiroles pero éstos eran con frecuencia amedrentados, por lo que no volvían al trabajo, así la empresa se vio  forzada a cambiar  de táctica y  empezó a sobornar a varios empleados para que  cedieran y volvieran al trabajo.

Entretanto  los grupos de afinidad estaban convencidos de que aquella huelga podía ser el inicio que desencadenara la revolución,  por ello un grupo de afinidad  decidió acabar con  Joaquín Baró, mientras por casualidad otro grupo preparaba un atentado contra Luís Más contramaestre textil, que años antes había pertenecido a una banda de provocadores,  que por supuesto los cenetistas no  olvidaban.

El 24 de enero dentro de la campaña de la Mancomunidad, - previo permiso gubernativo- ésta celebra la Asamblea por la Autonomía de Catalunya, aquel día jóvenes nacionalistas se manifiestan por las Ramblas con lazos e insignias catalanistas, la Guardia Civil reprimirá a los manifestantes a la vez que grupos de la Liga Patriótica se enfrentan con ellos en los aledaños de la Rambla, calle Pelayo, Tallers, Canuda, etc.

Al día siguiente 25 de enero se reúnen en Capitanía el Capitán General Milans del Bosch , Gobernador Militar Antonio de la Fuente y el General de Estado Mayor Manuel Toriné, que deciden sacar de nuevo las tropas a la calle.

El 28 de enero aparece un bando firmado por el Gobernador González Rothwos prohibiendo banderas, o insignias que no sean las oficiales del estado español.

Este mismo día son detenidos en la trastienda de una tintorería de la calle Conde del Asalto, Juan Canals Galle y Daniel Torrens Solà acusados de la fabricación de insignias catalanistas.

Mientras tanto el conflicto de la Canadiense continuaba, así desde la compañía eléctrica, el Tesorero  Sr. Coulson denunciaba a los huelguistas ante el juzgado, argumentando que: Los huelguistas se habían quedado un dinero indebido, al  negarse a liquidar los talonarios de recibos de usuario. Cuando los trabajadores habían ya advertido a la empresa, que liquidarían los talonarios una vez restablecido el trabajo.

El 13 de febrero se produjeron los atentados contra el  contramaestre del textil Luis Más, que caía  en la calle Juan de Malta del Clot y del cobrador de la Canadiense, Joaquin Baró al anochecer en la Calle Calabria.

Los responsables de la Canadiense  aprovecharon la ocasión para instigar contra los trabajadores y ofreció 10.000 pesetas por los asesinos y 5000 por cualquier información que permitiese su captura.

Pese a todo la huelga de la Canadiense se había convertido en  una huelga popular en la que participaba todo el pueblo barcelonés, las cajas de resistencia eran capaces de recoger en tan sólo una semana la cantidad de 50.000 pesetas, cantidad enorme para la época.

Viendo la popularidad de la huelga, el Gerente de la empresa (La Canadiense) Sr.Lawton propuso sentarse a negociar y la fecha escogida fue el 17 de febrero de 1919, en el mismo edificio de la Canadiense, a la cita acudieron  cinco  delegados y Lawton al enterarse que entre ellos había un miembro de la CNT no aceptó  el diálogo y abandonó la sala  sin empezar a discutir los puntos del conflicto. Otros conflictos que habían estallado a raíz de la Canadiense también se encontraron con el mismo caso, ya que aprovechándose  de la situación la patronal  insistía en su intento de ahogar a la CNT.

A partir de ese momento los huelguistas de la Canadiense empezaron a interrumpir el fluido eléctrico, cosa que hasta el momento no habían realizado.

El 18 de febrero el Gobernador Civil y  el Inspector  de policía José Martorell darán una rueda de prensa en la que se informa que son más de 70 los sindicalistas detenidos desde la suspensión de garantías.

A las 4 de la tarde del 21 de febrero la ciudad quedó prácticamente  paralizada, cuando los trabajadores de la Canadiense suspendieron el fluido eléctrico, aunque la otra compañía de capital alemán "Energía Eléctrica de Cataluña" continuaba suministrando  energía a sus abonados. El  abandono del  puesto de trabajo de los operarios de transformadores de la Canadiense en el Paral.lel y el correspondiente apagón fue motivo de alarma social sobretodo en la burguesía catalana que corrió a esconderse en sus casas, atrincherándose en ellas. Aquella noche las fuerzas de orden público patrullaban con antorchas de fuego, pese a todo, nada significativo paso en aquella oscura  noche, tan sólo el constructor Joan Vila sufrió un atentado frente a su casa del  que salió ileso.

A la mañana siguiente el paro forzoso era casi general. El Gerente de la Canadiense Sr. Lawton publicaba una carta en los periódicos de la ciudad  en la que venía a decir que no había recibido demanda concreta de los huelguistas.

El alcalde de Barcelona Manuel Morales Pareja desde su despacho creó un pequeño gabinete que intentó restablecer el fluido eléctrico del Paral.lel, mientras que el Jefe de la Guardia Urbana con varios de sus agentes  recorrían las principales calles de la ciudad para convencer a los comerciantes, para que éstos no cerraran y en contrapartida  iluminaran sus establecimientos. También el alcalde realizó gestiones para que desde Madrid el gobierno de la nación interviniera en el conflicto, marchando a última hora hacia Capitanía, donde se reunía con Milans del Bosch.

En el despacho de Capitanía  además de Milans del Bosch estaban reunidos desde media tarde  los representantes de la LLiga Regionalista (Cambó, Puig i Cadafalch), empresarios del Fomento, y asesores militares,  de la reunión salió la propuesta de incautar a la Canadiense, pero para ello necesitaron que el Conde de Romanones solicitara el permiso de la embajada inglesa, cosa que éste realizó desde Madrid.

Al día siguiente el coronel Madrid ocupó la empresa en su sede  situada en el Paral.lel, con el 4º de Zapadores y algunos marinos de los barcos fondeados en el puerto.

A las once de la noche consiguieron que una pequeña parte de la ciudad tuviera luz, gracias a ello algunos diarios  pudieron editar el periódico, pero una cierta normalidad en el fluido eléctrico no se consiguió hasta la mañana siguiente, aunque por el momento con una potencia limitada de voltaje.

Al establecerse la electricidad salieron de nuevo los tranvías  a la calle, produciéndose un altercado en la Calle Pelayo donde un tranvía fue apedreado y tiroteado, hiriendo al conductor que murió a los pocos días.

Al día siguiente llegaba a Barcelona el nuevo Gobernador Militar Severiano Martínez Anido.

El 23 de febrero los trabajadores de la otra empresa de fluido eléctrico "Energía Eléctrica de Cataluña" se unieron a la huelga con lo que el paro  en las compañías eléctricas ya fue total.

El 26 de febrero se sumaron a la huelga los obreros de las compañías de Aguas y del Gas una de las cuales la "Lebon" era de capital francés. En aquellos momentos la prensa burguesa cargaba su pluma contra los huelguistas,  por ello desde el Sindicato de Artes Gráficas de la CNT y a propuesta de su militante Salvador Caracena se estableció después de un largo debate asambleario, la censura roja, que consistía en prohibir aquellos artículos que cargaban contra los huelguistas. Acrata Vidal linotipista del periódico "La Publicidad"  fue elegido como delegado para tal cuestión en dicho periódico y éste ejerció presión  ante su director, para anunciarle que una serie de artículos no debían publicarse y no se publicaron.

El 28 de febrero llegan procedentes de Zaragoza 30 militares electricistas para dar soporte  a los soldados ya instalados en las centrales eléctricas.

El 1 de marzo  se publica un comunicado del Comité de Huelga, previo a la censura, donde éste crítica a la prensa burguesa por tergiversar los hechos, además de hacer una descripción de lo acontecido hasta ese momento, también da cuenta en el mismo comunicado de una carta dirigida  anteriormente al gobernador civil, además de ampliar las reivindicaciones en los puntos siguientes:

Apertura de los sindicatos clausurados.

Libertad detenidos desde la proclamación de la suspensión de garantías.

Retirada de la suspención de las garantías constitucionales.

El 3 de marzo se unen a la huelga los trabajadores de la central eléctrica de Sant Adrià del Besos.

El 5 de marzo Milans del Bosch dicta una orden en la que moviliza a todos los hombres de 21 a 38 años del ramo de la electricidad, pero el bando  que debía aparecer en todos los  periódicos tan sólo apareció  en el Diario de Barcelona y algún que otro opúsculo a los cuales la CNT impuso una multa, que éstos abonaron.

Después de largas discusiones en el sindicato,  los cenetistas convocados a movilización estratégicamente  se presentaron el 7 de marzo para incorporarse a filas, pero acto seguido  se negaron a obedecer las ordenes dictadas por el General,  por lo que en largas cuerdas  de presos fueron conducidos hasta el Castillo de Montjuich donde  llegaron a juntarse más de tres mil presos.

El 13 de marzo las tropas ocupan estratégicamente Barcelona, mientras  llegan los hombres nombrados por el Conde de Romanones para mediar en el conflicto,  se trata de José Morote subsecretario de la presidencia y el policía Gerardo Doval, así como Carlos Montañés (ingeniero) nuevo  Gobernador Civil de la ciudad, el cual  conocía bien la Canadiense ya que él había estado en el proceso de puesta en marcha de la empresa.

El 14 de marzo Lawton y Montañés se reúnen y por fin éste último convence al británico para que acepte negociar con el Comité de Huelga, que en ese momento estaba en clandestinidad. Entonces por  mediación del diputado  y abogado José Guerra del Río se localizó al comité y éste hizo de intermediario para ultimar detalles previos a la reunión, el lugar escogido para el encuentro  fue el Instituto de Reformas Sociales en su sede junto al Borne, a las 3 de la tarde del 15 de marzo, pero el Comité de Huelga se presentó con dos horas de retraso, hecho que irritaba a la patronal, aunque al fin se sentaron prolongándose las reuniones  durante tres largos días.

Romanones desde Madrid instigaba al Gobernador Civil de Barcelona para que resolviera el conflicto en 24 horas de lo contrario había recibido una amenaza  de Largo Caballero, que consistía en convocar  una huelga general en todo el país sino se solucionaba el conflicto de Barcelona.

Una hora después el Gerente Lawton (que también recibía presiones) acataba todas las condiciones de los huelguistas de la Canadiense sin represalias. Aquella misma noche se firmó el convenio, había durado 45 días.

Poco después, el mismo  día  18 de marzo,  el comité se reunía con los trabajadores en el Teatro del Bosque donde Simó Piera leyó el acuerdo al cual habían llegado con la patronal y éste fue aprobado por aclamación, al día siguiente repetían el mitin en un escenario mayor, esta vez  en la Plaza de Toros de las Arenas donde intervinieron Simó  Piera, Francisco  Miranda y Salvador Seguí que había salido expresamente de la cárcel para asistir al mitin.

El triunfo de la CNT en la huelga de la Canadiense hizo que ambos bandos se prepararan para posteriores enfrentamientos.

Pero el 22 de marzo todavía quedaban cinco presos a consecuencia de la huelga de la Canadiense, por lo que militantes de grupos de afinidad anarquistas  empezaron a exigir  su libertad en los sindicatos, recordándole a  Seguí  sus palabras del Miting de la Arenas, para que éste cumpliera su promesa y de nuevo convocará a la Huelga General, cosa que Salvador Seguí  no quería, ya que su criterio pasaba por creer que el convocar una nueva huelga representaba un nuevo sacrificio para los obreros y esta vez  debilitados como estaban perderían el crédito de la victoria.

Sin embargo los grupos más radicales consiguieron crear  un  nuevo Comité de Huelga que  la noche del 23 de marzo  decidió ir a la huelga.

Al día siguiente 24 de marzo Barcelona amaneció ocupada por el ejército y por el recién constituido Somatén de Barcelona, que será conocido por  los barceloneses como la "Guardia Blanca",   se dedicaba a cachear a los transeúntes y si eran portadores de un carnet de la CNT lo rompían inmediatamente.

Estos Guardias Blancos portaban un brazalete rojo en la media manga que a los pocos días se convirtió en amarillo y más tarde en azul  y perseguían con saña a los que portaban una bicicleta ya que se tenía la idea que los sindicalistas de la CNT se servían de este medio de transporte para comunicarse entre barrios.

Mientras tanto Seguí y el gobernador Montañés trataban de convencer a los militares, Milans del Bosch a la cabeza, para que pusieran en libertad a Manuel Buenacasa (secretario General de la CNT) y cuatro compañeros más que todavía estaban encerrados en el Castillo de Montjuich.

El 27 de marzo los obreros intentan  volver al trabajo, es decir, dar por acabada la  fracasada huelga, pero entonces el gobernador civil Sr.Montanés en concomitancia con la patronal, se niega a mediar en el conflicto en espera de una ansiada derrota de los obreros cenetistas, a partir de ese momento se retiró el ejército de la calle y quedó dueño y señor el Somatén, se suspendieron las garantías constitucionales y de nuevo los cenetistas eran perseguidos y encarcelados en la Modelo.

El 28 de marzo algunos  comerciantes de comestibles son los grandes beneficiados de la huelga, ya que los productos básicos como las patatas, azúcar, etc., en algunas zonas de Barcelona, sufren un aumento considerable de hasta un 200%.

Mientras que bancos, cafés y algunos comercios del centro de Barcelona empiezan a abrir.

Por otro lado el Somatén aprovecha su impunidad para celebra una misa de Campaña en plena Plaza Cataluña con el fusil y el revolver siempre a punto.

El 31de marzo de 1919 se aplica por primera vez la ley de fugas en la persona del cenetista Miguel Burgos, que era el Secretario del Ramo de  Curtidos de la CNT.

En esta última semana del mes de marzo de 1919 se crea la Federación Patronal Española,  por varios empresarios de la construcción ,Francesc Junoy, Feliu Graupera, Joan Miró i Trepat , Jaume Agustí, Tomàs Benet, etc., una vez más, con la clara pretensión de formar un frente único contra la CNT.

Su primera medida represora consistía en que para ser admitido de nuevo el obrero  en el trabajo, éste  debía  entregar el carnet de CNT y luego aceptar un nuevo sueldo a negociar individualmente con el patrón. Esta pretendida medida de presión de la patronal  hería profundamente la dignidad de los obreros que en ningún momento aceptaron tales medidas por lo que la huelga continuaba, aunque el Comité de Huelga había dado carta libre para  que los diferentes ramos negociaran la vuelta al trabajo. Sin embargo por parte de los patronos había un grupo importante que no estaba de acuerdo con las medidas de presión  adoptadas por la Federación Patronal Española  y por ello querían negociar con los obreros, por lo que de nuevo creyeron que el Gobernador Sr. Montañés debía ser el intermediario,  éste los puso en contacto con los hermanos Roca que aunque no pertenecían a la CNT tenía un cierto  prestigio dentro de los trabajadores. Pero aún así, este sector de la patronal seguía insistiendo en que querían negociar con la CNT,  por lo que se mandó buscar a  Angel Pestaña que en ese momento todo indicaba que  se encontraba en Tarragona.

Sin embargo el 2 de abril, el inspector Roldán se entera por una delación que Angel Pestaña está escondido en la calle Conde del Asalto 162 con su familia, por lo que en la madrugada del 3 de abril los inspectores Grimau y Más lo detienen y lo trasladan hasta la jefatura de policía, donde será interrogado por el inspector Doval.

El 4 de abril en la fábrica de gas Lebon los obreros se presentan al trabajo, pero los encargados hacen  una selección de personal, los obreros. Naturalmente  disconformes, deciden  no reanudar el trabajo.

El 6 de abril son detenidos los hermanos Roca por el general Perales y llevados a Gobierno Militar, entonces el inspector Doval aconsejado por el Gobernador Civil  negoció con los militares para que le dejaran interrogarlos, por lo que fueron  trasladados a jefatura de policía y una vez allí, Doval les dejó escapar para que continuarán negociando con los patronos la vuelta al trabajo de los obreros.

El 7 de abril la huelga está en su final, los tranvías, coches y carros  vuelven a funcionar con normalidad.

El 10 de abril se reúnen los mandos militares con Milans del Bosch a la cabeza en el casino Militar, acordando expulsar a  las autoridades civiles barcelonesas. Enterado Romanones  de la actitud militar, busca la mediación en el Conde de Figols y en el diputado Antonio Sala, para que éstos como intermediarios limen las  diferencias entre Milans del Bosch con el Gobernador Civil que en esos momentos estaba muy influido por un sector de la patronal catalana.

El 12 de abril prácticamente la huelga se había acabado, la mayoría de los obreros habían vuelto al trabajo, aunque muchos cenetistas habían entrado en las listas negras y ya no conseguirían trabajo fácilmente.

·

Pese a que la huelga había terminado y los emisarios de Romanones parecía que habían limado diferencias entre el poder civil y el militar éstos últimos decidieron acabar con Montañés y Doval, por lo que el día 14 de abril Montañés recibió la visita de Martínez Anido y más tarde la del coronel de la Guardia Civil Aldir que le insinuaron que dejara el cargo y partiera hacia Madrid, como éste no les hizo el menor caso a la hora en que partía el tren de la tarde se presentó la Guardia Civil en su despacho y lo condujo hasta la estación ferroviaria metiendo a Montañés  en el expreso que le condujo a  Madrid. También con el mismo procedimiento fueron expulsados los inspectores de policía Francisco Martorell y Ramón Carbonell. Estos acontecimientos provocaron la dimisión del Conde Romanones por lo que aquel mismo día Antonio Maura se encargó de formar nuevo gabinete.

 

La CNT pese a todos los obstáculos que debía soportar, el fichero Lasarte, delaciones, persecuciones, detenciones, torturas, etc. Continuó en la clandestinidad cambiando de táctica y provocando los conflictos en menor escala, pero siempre con el arma de la huelga para solucionar aquellos sueldos de miseria.

Mientras tanto, Bravo Portillo iba organizando una especie de policía paralela y así instaló una oficina en la calle Septembrina nº17 que la dirigía un ex oficial de la Guardia de Seguridad llamado Fernández Terán que se  nutría de numerosos confidentes entre ellos  estaban Luís Fernández, Jerónimo Botanero, Juan Rodríguez,  Angel Fernández,  Antonio Soler,  Paco "El Rubio", "Espejito", Epifanio Casas  y los confidentes ex-cenetistas Bernat Armengol y Eduard Ferrer , organizados en grupos de 10 individuos, los miembros de la banda cobraban 15 pts diarias más primas por los actos cometidos.

Uno de los primeros encargos fue el asesinato de Pedro Massoni secretario entonces del Ramo de la Construcción de la CNT, para este hecho se le pidió al burgués de turno  la cifra de 3000 pesetas y el día señalado fue el 23 de abril de 1919. Aquel día Antonio Soler "El Mallorquín" junto con Luis Fernández y Octavio Muñoz "El argentino" se presentaron en casa de Massoni como policías a los que debía acompañar a comisaría mientras que Epifanio Casas les esperaba por el camino para  llevar a cabo la ejecución, éste último, muy nervioso así lo hizo y en cuanto vio caer a Massoni no se acercó  para rematarlo,  por lo que Massoni quedó muy mal herido, ya que en el hospital donde fue atendido pudieron salvarle la vida aunque en unas condiciones pésimas. A partir de entonces, Massoni vivió  prácticamente siempre como conserje en el local que la CNT tenía en la calle del Olmo.

La respuesta de los grupos de afinidad  llegó el 8 de mayo, cuando dispararon contra un capataz de la empresa Can Girona aunque según parece la intención era sólo la de asustarlo.

El 7 de junio  el cenetista Miguel Villalonga atenta y da muerte al empresario ebanista Felipe Serrano, en la calle Valencia esquina Calabria. Años más tarde se averiguó que Serrano había roto con su socio y éste último había inducido a Villalonga  para que se produjeran los hechos, pero sin embargo en aquel momento parecía claro que eran los sindicalistas los que habían provocado la muerte de Serrano.

Bravo Portillo continuó recibiendo encargos y la siguiente víctima sería "El Tero" Pau Sabater Secretario del Ramo de la Tintorería de la CNT que el 17 de julio estando en  su casa de la calle Dos de Mayo nº 274 bajos, de madrugada se presentaron los sicarios de Portillo  identificándose como  policías, se llevaron al "Tero",  los coches  se encaminaron hacía el barrio de Camp de l'Arpa, por aquel entonces poco urbanizado y junto a una riera le asestaron seis disparos, de este atentado se conocieron los nombres de dos pistoleros de la banda de Portillo. Luís Fernández y Joan Serra (hijo de un empresario).

Aquel mismo día los sicarios de Portillo actuaron también en una barbería de Sans asesinando al cenetista José Castillo, el acto lo cometió Epifanio Casas que iba acompañado de dos de sus colegas.

A raíz de éstos atentados la CNT y los grupos de afinidad se indignaron profundamente y naturalmente extremaron las precauciones, pero aún así, les faltaba una mejor coordinación entre  ambos,  que diera un resultado más eficaz.

Por otro lado Seguí temiendo lo peor,  se había refugiado en un piso de la Calle Perot lo Lladre desde donde se organizaron algunas reuniones, donde éste intentó apaciguar los ánimos de sus compañeros, para que no cayeran en la trampa de la provocación de los empresarios.

Por aquellos días en Madrid se establecía un nuevo gobierno presidido por Joaquin Sánchez Toca y era Ministro de Gobernación el demócrata cristiano Manuel de Burgos y Mazo, con los que Seguí  pensó entrar en contacto, por lo que buscó a Francesc Layret para que éste le hiciera de intermediario. Las intensiones de Seguí iban encaminadas a parar las claras provocaciones de la patronal y sus pistoleros.

Mientras tanto la CNT envía delegados a diversos países, con la intención de aliarse sindicalmente con otros obreros europeos, Evelio Boal visita Portugal, Pere Foix, Rusia  asistiendo antes  al Congreso Internacional de Sindicatos de Amsterdam.

El 20 de agosto llegó a Barcelona el nuevo gobernador Julio Amado.

El 24 de agosto será arrestado el pistolero de Portillo,  Luís Fernández por los Mozos de Escuadra que iban acompañados del juez Alberto Parera y de los abogados Jesús Ulled y Guerra del Río. Fernández después de diversos interrogatorios reconoció que era confidente de Bravo Portillo implicando también, en el asesinato del "Tero" al coronel de policía Alvarez Caparrós, ya que su coche había servido para llevar a cabo la operación.

Debido a las numerosas huelgas y lock-outs que había en Barcelona, el nuevo gobernador civil   Julio Amado pretendía sentar a los obreros y los empresarios, para que pusieran fin a la difícil situación en que vivía Barcelona, pero los cenetistas en ese momento contaban con quince mil hombres huidos o presos  y los sindicatos clausurados, por lo que la situación era difícil de negociar, así el 2 de septiembre  se levantó él "Estado de Guerra" en el que vivía Barcelona, aunque precisamente desde  Gobernación ese mismo día habían pedido refuerzos a Madrid en guardias civiles y agentes de policía secretas.

Sin embargo, de la banda de Bravo Portillo tan sólo en la cárcel estaba Luís Fernández, mientras  Portillo seguía tranquilamente organizando a sus lacayos, cosa que irritaba a los cenetistas y a sus grupos de afinidad anarquista. Por ejemplo el conocido pistolero "argentino" Octavio Muñoz daba escolta a Feliu Graupera presidente de la Federación Patronal Española.

Entonces  el grupo de los hermanos  Rodenas, decidió que había que actuar contra Portillo, por lo que se buscó a dos compañeros y éstos durante  todo el día 5 de septiembre  estuvieron siguiendo al ex-comisario  hasta que encontraron el momento oportuno para enfrentarse con él. Esto ocurría en la avenida de la Diagonal esquina Santa Tecla cuando Portillo se dirigía a casa de una de sus amantes y aunque fue conducido inmediatamente en taxis hasta el Hospital Clínico, poco después moriría.

Aquella noche los sicarios de Portillo decidieron matar a Angel Pestaña, ya que lo consideraban inductor del asesinato,  pero además recibieron la confidencia de un infiltrado en la CNT llamado Manuel, que les índico quienes eran los autores materiales del crimen. El confidente preparó una encerrona para los cenetistas  en un bar de la Ronda de San Pablo esquina Aldana donde éstos acudieron, mientras los pistoleros de la patronal vigilaban ocultos, pero los cenetistas  lograron escapar de la trampa y perderse en la oscuridad de la noche, sin duda había quedado al descubierto la figura del confidente que apareció  muerto pocos días más tarde.

A la muerte de Bravo Portillo tomó el mando de la banda el  Barón de Köenning, que en realidad se llamaba Rudolf Stallman, personaje siniestro que había sido agente del espionaje alemán durante la  Primera Guerra Mundial.

Una de las misiones de los emisarios del ahora ex-Presidente del gobierno Conde  Romanones era la de impulsar las Comisiones Mixtas como forma de negociar los convenios,  sin embargo, ninguna de las dos partes aceptaba tales condiciones,  sólo después de muchas presiones por ambas parte fue aceptada como fórmula a emplear en los conflictos laborales.

El hecho se conseguía  por primera vez el 8 de septiembre, cuando se reunió la Comisión Mixta en el edificio de Gobierno Civil,  como presidente de la misma estaba el empresario Pere Roselló y el abogado de la patronal Señor Tomás Benet.

El 16 de septiembre parecía que ambas partes habían llegado a un acuerdo y postergaron para el día siguiente el redactado y firma del acuerdo, sin embargo los grupos más radicales de uno y otro extremo, por un motivo u otros estaban decididos a que no se firmase el acuerdo,  esa noche Eduard Ferrer ex-dirigente cenetista  que había sido forzado a la confidencialidad por Portillo, fue muerto en la calle Montalegre cuando se dirigía a su domicilio, también y en Pueblo Nuevo fue asesinado el hijo  del empresario Agustí Sabater .

Al día siguiente  17 de septiembre el documento estaba ya redactado y sólo faltaba firmarlo por ambas partes. El gobernador Julio  Amado empezó a dar un pequeño discurso de protocolo, cuando el abogado de la patronal Tomás Benet le interrumpió para informarle que los empresarios se retiraban de las negociaciones ya que no podían negociar con los responsables de la muerte de Agustí Sabater, Salvador Seguí inmediatamente le respondió que estaban de acuerdo con el convenio y que los obreros nada tenían que ver con los sucesos acaecidos el día anterior. El gobernador Julio  Amado muy indignado replicó a los representantes de la patronal, advirtiéndoles que: Con él no jugaban y les convino a que al día siguiente se presentarán  para firmar el convenio, de lo contrario serían detenidos. Sin embargo al día siguiente los empresarios no acudieron y Amado no cumplió su promesa de detenerlos.

El 21 de octubre se inauguró el II  Congreso de la Federación Patronal Española en el Palau de la Música Catalana bajo la presidencia del alcalde de Barcelona Antonio Martínez Domingo (desde Mayo), Feliu Graupera fue elegido como nuevo presidente  y Francesc Junoy como representante en Madrid, el congreso concluye el 26 de octubre y entre los acuerdos estaba el lock-out como  arma  de mayor fuerza de los empresarios que inmediatamente empezaron a preparar.

El 23 de octubre mientras todavía se está celebrando el II Congreso de la F.P.E., hay en Barcelona un cierre patronal de cafés, bares y restaurantes.

El 3 de noviembre la Federación Patronal Española inicia un lock-out que durara 14 días y afecta a unos 45.000 obreros.

Sin embargo había una gran cantidad de empresarios  que no les interesaba aplicar el lock-out y tenían especial interés en la Comisión Mixta, que el 6 de noviembre  se reunió  en el ayuntamiento de Barcelona con la presidencia del alcalde y el asesoramiento de los abogados Josep Roig i Bergadà y Felip Rodés. Las conversaciones duraron varios días y como los obreros en la calle no sabían con seguridad de lo que se hablaba en las reuniones, y a través de la prensa intuían unas amigables conversaciones nada frecuentes hasta este momento, empezaron a pensar en la  traición, incluso un día  Salvador Seguí mientras acudía a una sesión fue encañonado por un obrero (12) que le advirtió del significado de una posible traición, sin embargo la Comisión Mixta continuó negociando y después de muchos tiras y aflojas, el 11 de noviembre  firmó el acuerdo, en el que se ponía fin a toda huelga y lock-out y se pasaba a estudiar caso por caso. Otro de los acuerdos  consistía en que en toda aquella negociación en que se consiguiera el 50% de lo requerido por los obreros se debía considerar como caso o convenio resuelto.

Sin embargo y como era de prever la patronal no cumplió del todo los acuerdos y en algunas fábricas como la de Eloy Detouche (pese a que éste era uno de los firmantes) no se permitió la entrada de algunos destacados cenetistas, por lo que éstos protestaron enérgicamente acudiendo al Ayuntamiento donde Seguí, Piera, Duch  y compañía seguían negociando los convenios por separado,  entonces al enterarse Seguí de lo ocurrido amenazó con retirarse de la comisión, aunque según parece su intención era únicamente desplazarse a Madrid.

Mientras tanto Felip Graupera presidente de la Patronal viajó a Madrid para hablar con los representantes del gobierno y presionarles  para que  cambiarán su actitud con los obreros, pero lo que no sabía Graupera, era que en el mismo tren viajaba una comisión de la CNT presidida por Seguí, con el objetivo de ver al Ministro de Gobernación para contrarrestar los  argumentos del presidente de la Federación Patronal Española y asistir al Congreso de la CNT próximo a celebrar.

Pero  la pieza clavé del entramado turbio barcelonés en aquel momento, era el Barón de Köenning que también tenía  propósitos similares a Graupera.

El Barón puso en marcha su maquinaria  con el claro objetivo de desestabilizar la situación y hacer cambiar de actitud al gobernador militar   Milans del Bosch y al gobierno de Madrid, para ello,  encargó al pistolero "El Mallorquín" que pusiera una bomba en Capitanía, para que  todos pensaran, sin dudar, de que se trataba de una provocación de los grupos de afinidad cenetista. Los hechos ocurrieron el 24 de noviembre, hiriendo a dos soldados y destrozando una ventana, Milans del Bosch indignado tomó el mando del orden público de la ciudad.

Graupera que había vuelto de Madrid irritado porque Burgos y Mazo no le había dado la razón convocó una reunión para el día 30 de noviembre en los locales de la Federación Patronal Española que estaban en la Rambla Cataluña, en esta reunión se acordó el lock-out  (La huelga general de la patronal) como un desafío no sólo a los obreros catalanes, sino también al Gobierno de la Nación,  donde tan sólo funcionarían los pequeños comercios para no desabastecer ni molestar a la burguesía, la CNT que enseguida se enteró, reunió a sus comités en el local de la calle del Olmo, donde eran protegidos discretamente por los grupos de afinidad en previsión de posibles provocaciones, bien de la policía o del Somatén. Los cenetistas en esta  agitada reunión redactaron una nota en la que se pedía a los militantes cenetistas y anarquistas una resistencia pasiva, para no caer en la provocación patronal  que buscaba descaradamente el enfrentamiento. Esta nota sería publicada al día siguiente en el periódico  Solidaridad Obrera, que en aquel momento tenía su sede en la calle de las Tapias y su director era Salvador Quemades.

El 1 de diciembre de 1919 comienza un lock-out en Barcelona que afecta a más de 150.000 obreros y sus correspondientes familias, una vez más, el objetivo  está claro, se trata de la sumisión  del movimiento obrero y cenetista de la ciudad  a los patronos y amos absolutos "del bien".

En Sant Martí de Provensals los obreros que se resistían al lock-out asaltaron la fábrica de "Hijos de José Salva" y estuvieron trabajando con normalidad hasta que la guardia civil los echo del tajo, otros casos parecidos se repartieron por la geografía barcelonesa siempre con el mismo resultado.

El 7 de diciembre es detenido en las inmediaciones de la Estación de Francia,  el cenetista José Álvarez Arnoldo por repartir octavillas en contra del lock-out.

El 10 de diciembre  se inaugura en Madrid el 2º Congreso de la CNT, que será recordado como el Congreso de la Comedia, por celebrarse en el teatro del mismo nombre. (El congreso se había preparado en silencio anteriormente en el local del Ateneo Sindicalista de la calle Pizarro nº13 de Madrid y sus artífices eran, Manuel Buenacasa, M.Moisés López y Mauro Bajatierra).

El congreso terminaría el 18 de diciembre siendo uno de los puntos más discutidos el referente a la  III Internacional con el resultado de una  entrada provisional a dicha sindical, enviando tres delegados para cerciorarse de su contenido  ideológico, éstos fueron Angel  Pestaña, Eusebio Carbó y Hilario Arlandis.

Mientras se celebraba en Madrid el congreso, en Barcelona los obreros en paro forzoso por decisión de la Federación Patronal Española debían de ingeniárselas para sobrevivir, de nuevo habían aparecido los comedores populares y las largas colas en las casas de Misericordia, para conseguir algo que llevar al estómago de las familias obreras.

Aquel mismo día 10 de diciembre Ramón Sales carlista del grupo político "Crit de Patria" se reunió con otros miembros de su grupo, en la calle Tapinería nº32 sede del  "Ateneo Obrero Legitímista" (Carlista) y tras un largo debate crearon la  "Corporación General de Trabajadores- Unión de Sindicatos Libres de España", del que Sales saldría elegido su primer  presidente. ( en este trabajo identificaremos a la nueva central sindical, como Sindicato Libre , o Libre).

Al día siguiente apareció el manifiesto de tipo obrerista, dando a conocer el nuevo sindicato y despotricando contra la CNT.

La respuesta de la CNT no se hizo esperar, así  12 de diciembre un grupo  activo de cenetistas interrumpen en el Café Fornos de la calle Tallers, donde se encuentran varios individuos del Libre que  a punta de pistola los conducen hasta el local de la calle del Olmo, donde les advierten de la peligrosa idea que es montar una nueva central sindical.

El 14 de diciembre el grupo de afinidad "Acción" atenta contra un grupo de esquiroles que trabajaban en la descarga de víveres en el Puerto, resultando herido incluso uno de los miembros del grupo "Acción", se trata del joven Francesc Glascar (13).

El 15 de diciembre los pistoleros del Barón detienen al cenetista Francisco Enrich, éste será torturado por el propio Köenning.

Por aquellos días los grupos de afinidad contaban con la estimable colaboración de algunos médico que disponían de consultas particulares, este es el caso del médico R. Pla i Armengol antiguo socialista,  que en marzo de 1919 simpatizó con la causa de la Huelga General(14) llevada a cabo por los cenetistas y  el consultorio del Doctor Tussó que tenía en la calle Tallers.

El 19 de diciembre se atentó contra el empresario Arturo Elizalde en el Paseo de San Joan esquina Roselló según la policía, los autores fueron Pedro Matheu y Ramón Casanellas que eran empleados de la fábrica del industrial, el motivo argumentado era que se creía que Elizalde fue el instigador económico de la muerte del "Tero". De este atentado Elizalde salió ileso, pero murió su chófer Florentí Prats.

Aquel mismo día Julio Amado era destituido como gobernador de Barcelona por el nuevo presidente del gobierno en Madrid Manuel Allendesalazar  que era muchos más afín a la patronal catalana. El  gobernador civil entrante sería Francisco Maestre Laborde.

Mientras tanto Bertrán i Musitu jefe del Somatén de Barcelona hacía de intermediario entre el Barón de Köenning y el gobernador militar Milans del Bosch, al cual le iban pasando información del fichero Lasarte.

Miguel Arleguí   jefe de policía de Barcelona  que en estos momentos todavía desconocía la figura del Barón, pudo comprobar cuando despachaba con el gobernador militar, que éste estaba más enterado de la situación  barcelonesa  que la propia policía encargada del caso.

Una vez Arleguí se entero de donde Milans del Bosch  sacaba la información y teniendo una larga ficha policial del Barón de Köenning, mandó registrar su mansión en la lujosa casa de la Pedrera de Barcelona, donde por lo visto encontraron suficiente información como para detenerlo o deportarlo, pero Arleguí prefirió tenerlo a su servicio, el enlace que se estableció a partir de entonces fue el inspector de policía Luís de León.

El 25 de diciembre  hay un intento de motín y evasión de la Cárcel Modelo que estaba repleta de cenetistas, enterado  el gobernador civil Francisco Maestre Laborde Conde de Salvatierra acudirá para disuadir y dirigir la represión de los amotinados, el balance final de esta dura jornada será de 62 herido.

El 29 de diciembre la Guardia Civil sin motivo aparente carga sobre los obreros que se encontraban en diversos corros de tertulia en la Plaza España.

La CNT durante estos días se mantenía estratégicamente en los límites legales, pese a ello, por ejemplo, se detuvo a Arturo Beltrán por repartir octavillas y aunque el juez lo puso en libertad,  el gobernador Salvatierra lo envío a la Modelo, con este procedimiento se empezaba de nuevo con la práctica del preso gubernativo, que en los años treinta se empleo con tanta  asiduidad.

  

1920 “La ley de fugas”

 

El 4 de enero de 1920  Medí Martí  y sus compañeros(15) discretamente permanecieron  en la calle  de Pedro IV en  espera  que apareciera el coche del pistolero del Libre  Joan Serra, atentando contra él, aunque  en un primer momento no murió, le quedaron graves secuelas que le provocaron la muerte poco después. Joan Serra había participado y prestado   su coche  en el atentado del "Tero" que era íntimo  amigo de Martí.

Ese mismo día se atento contra Salvador Seguí en la Calle San Pablo pero el propio Salvador pudo repeler a sus agresores que huyeron por las callejuelas del Raval y Seguí  pudo continuar su camino hasta el Paral.lel, donde le esperaban animadas tertulias en el Café Español.

La respuesta al atentado de Seguí  se produce al día siguiente  5 de enero, contra el presidente de la patrona Feliu Graupera, en la Vía Layetana esquina  Baixa de Sant Pere nº35 donde vivía, quedando heridos Graupera,  el chófer y uno de los policías que le escoltaba,  el otro de sus escoltas Ricardo San Germán  murió a las pocas horas.

Al día siguiente Barcelona estaba de nuevo sitiada por orden de Milans del Bosch. El atentado sobre Graupera significaba la excusa necesaria para actuar legalmente  una vez más contra la CNT, además,  desde Gobernación hacía días que se  pretendía que CNT  cediera la lista de sus comités, aunque evidentemente CNT siempre se negó.

Aquel día  se detuvo a los abogados laboristas Jesús Ulled y Guerra del Río con el objetivo de  intimidarlos.

Ya habían transcurrido más de cinco semanas de lock-out y también la burguesía empezaba a temer por sus privilegios, pero  quién padecía más la situación, naturalmente eran los obreros, que ya estaban  al borde del abismo, empeñados por el fiamiento de algunos comerciantes de barrio. Sin embargo los jóvenes anarquistas creyeron que era el camino para descapitalizar al capital, por lo que presionaron dentro de los sindicatos de la CNT para que de nuevo se convocara una huelga general.

El 26 de enero de 1920 y a petición estratégica de la patronal, el Conde de Salvatierra ordena levantar el lock-out.

Había durado 7 semanas, sin que ningún obrero de la CNT entregara el carnet del sindicato a su patrón que era uno de los puntos requeridos por la patronal.

Aún así , La CNT a ojos de la burguesía parecía moribunda, puesto que esta vez los obreros no habían secundado su consigna de Huelga General, por lo que en principio parecía una victoria de la burguesía que de todos modos era consciente de la existencia de los grupos de afinidad que en estos momentos eran muy activos, por ello Arleguí y el Somatén estaban dispuestos a acabar con todos ellos.

Por entonces una buena parte de los empresarios se dirigían pagando al representante de la construcción Miró i Trepat, para que éste averiguará quiénes eran los activistas de cada una de sus fábricas y Miró que se veía frecuentemente con el Barón de Köenning en una casa del Paseo de Gracía nº80 le encargaba el trabajo de delación, el Barón no dudó en aprovecharse de la ocasión y al amparo de la protección que le daba Arleguí pudo tener a toda las autoridades engañadas incluida la del gobernador militar que tuvo que cesar de su cargo por los tejemanejes del Barón, siendo nombrado capitán general de Cataluña Valeriano Weyler, recibiendo la orden de no intervenir en la política social de Barcelona.

La CNT, que todavía no conocía de la existencia del Barón, se daba cuenta de la fuerte represión a la que estaba sometida e incluso lo difícil que resultaba recaudar  la cotización mensual de sus afiliados, única fuente de ingresos de la central obrera, por lo que a los encargados de dicha tarea, además de portar una pistola se les autorizó a cobra una parte de la cuota sindical para ellos.

En este ambiente, "Los sin trabajo", aquellos que estaban en las listas negras  de las empresas, fueron los que más insistieron para que de nuevo los grupos de afinidad de la CNT replicarán a la represión sistemática de la burguesía.

El 6 de febrero es detenido David Rey que permanecerá incomunicado varios días en el cuartel de la calle Numancia, después será trasladado hasta el barco "Giralda".

El 22 de febrero se produce un atentado en Sabadell en la figura del empresario Theodore Genny (francés), mientras éste cenaba en su casa, fue apuñalado. La policía detuvo Victorià Sabater "Bitxo" ,Martí Martí y Josep Peris que según parece habían cobrado 500 pesetas por cometer el  crimen. Juzgados fueron condenados  a muerte y  ejecutados a garrote vil.

Como buen policía Arleguí  necesitaba de más confidencialidad y constantemente le pedía  más información al Barón, por lo que   pone a su servicio a dos inspectores más, se trata de García Porrero y Salvador Más.

Los sucios negocios del Barón prosperaron tanto que montó una nueva oficina en las Ramblas de las Flores, a la vez que ampliaba la banda hasta unos 70 miembros, casi todos extraídos de los bajos fondos, timadores y delincuentes habituales. Otro de los servicios que prestaba el Barón de Köenning era el de guardaespaldas de los empresarios, después de presentarles un  falso informe, en el que se decía que los obreros de su fábrica estaban tramando un atentado contra su persona.

Pese a la represión, los grupos de afinidad en el mes de marzo de 1920 hicieron explotar 14 bombas y realizaron ocho sabotajes a fábricas. Pero como el Barón De Köenning no tenía ni idea de quiénes pudiesen ser los activistas y Arleguí continuamente le pedía información, De Koenning se la inventó, poniendo como cebo un bar de la Ronda San Antonio llamado "El Rápido". Así el 27 de marzo el inspector León y varios agentes y pistoleros de la banda del Barón interrumpen en el bar, éstos últimos se encargarán de encontrar las armas dentro del local y detener al anarquista Acrata Vidal que en ese momento se encontraba por casualidad  en el bar.

El 1 de abril miembros de la banda del Barón, que era poco más que una policía paralela  interrumpe en un piso de la calle Parlamento nº 5, donde se encontraban Juan Rovira, Antonio Aragay y Miguel San Juan siendo acusados de formar parte del  comité clandestino del sindicato de Artes Gráficas de la CNT, éstos fueron llevados primero al local de las Ramblas y después de recibir diversos puñetazos y palizas fueron trasladados a comisaría y por último a la cárcel Modelo, cuando en realidad los tres esperaba a un industrial que los había citado en el piso de uno de ellos para darles trabajo.

El 2 de abril  se atento contra el presidente del Libre en Sant Andrés, antiguo cenetista Tomás Vives que trabajaba en la empresa Fabra & Coats.

Las atribuciones que el Barón se daba o bien las que se tomaban sus hombres, dio pie a que se empezara a conocer su figura dentro de los medios cenetistas e incluso en los medios periodísticos.